En los últimos años se ha vuelto cada vez más prioritario orientar nuestras decisiones y acciones hacia una transformación verde, necesaria para preservar la biodiversidad y el clima, sobre todo porque nos enfrentamos a un tema que afecta a la propia existencia del planeta que habitamos.
Por fin, las empresas se han vuelto mucho más sensibles a las cuestiones relacionadas con el respeto por el medioambiente, el cambio climático y el crecimiento sostenible, asumiendo sus responsabilidades en el ámbito ecológico y fomentando decisiones concretas orientadas a alcanzar un objetivo común: una economía sostenible.
LeLang siempre ha prestado una atención firme y constante a la reducción del impacto medioambiental de sus procesos productivos y empresariales, mediante la creación de fórmulas naturales y envases más ecológicos, sin renunciar a la calidad ni a la eficacia.
Las raíces: un amor por los bosques y las colinas
Nacemos de un gran amor por los bosques y la naturaleza virgen, una pasión que nos caracteriza y nos impulsa a estar en primera línea para perseguir objetivos de desarrollo capaces de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras. Es una historia que comienza en un lugar concreto: le hemos dedicado un artículo sobre los orígenes de LeLang en las Langhe.
Reconocemos el gran valor intrínseco de los recursos medioambientales y, por eso, garantizamos controles y una calidad constantes en lo que respecta a la procedencia de las materias primas: tanto por respeto a las comunidades a las que se compran los ingredientes como por el impacto medioambiental que pueden tener durante su abastecimiento y posterior eliminación.
Un ciclo productivo de bajo impacto
Los métodos de elaboración de nuestros cosméticos se inspiran en los principios de la ecocompatibilidad, dando lugar a un ciclo productivo de bajo impacto medioambiental.
Por este motivo, nos comprometemos a seleccionar, en la medida de lo posible, principios activos e ingredientes procedentes de la agricultura ecológica, ya que esta categoría de productos se controla con mucha más precisión que los convencionales y, además de las pruebas e inspecciones habituales, se somete a exámenes específicos adicionales.
Para nosotros, la sostenibilidad no debe limitarse únicamente a la actividad productiva, sino que debe ser una visión compartida por todas las personas implicadas en nuestra cadena de bienestar y belleza.
El envase: vidrio, papel y nada de celofán
Para reducir el impacto causado por los embalajes, hemos desarrollado un packaging ecológico y hemos elegido utilizar el vidrio como material de los recipientes para la mayoría de nuestros productos. Además de ser un material totalmente reciclable, el vidrio es químicamente inerte: no transfiere sustancias a las fórmulas que contiene, preservando su eficacia, integridad y seguridad.
Todos nuestros envases están compuestos únicamente de papel puro, sin ningún tipo de tratamiento. Hemos decidido no añadir celofán como envoltorio adicional para no generar más residuos o desechos, especialmente porque este plástico representa una de las principales causas de contaminación marina.
Un packaging exterior minimalista y esencial es uno de los primeros pasos para reducir la contaminación y el desperdicio de recursos. Como medida adicional, LeLang no imprime el prospecto con la información de uso del producto, sino que lo ha convertido en electrónico mediante un código QR escaneable en cada caja. Con esta solución práctica y esencial evitamos desperdiciar más papel.
En algunos productos hemos ido más allá y hemos eliminado por completo el estuche exterior. Puedes conocer los motivos de esta decisión en el artículo sobre el packaging ecosostenible, mientras que el marco normativo actualizado —con los plazos del Reglamento UE 2025/40— se encuentra en la guía sobre packaging cosmético sostenible.
Libre de crueldad: por qué no lo escribimos en las cajas
Nuestra filosofía de protección incluye, por supuesto, a los animales, que en el pasado fueron objeto de numerosos experimentos hoy prohibidos por ley, tal como establece el Reglamento (CE) 1223/2009 de la Unión Europea.
Nuestra empresa comparte este gran logro científico y ético, sumándose con orgullo a la política 100 % libre de crueldad. Precisamente por eso, en nuestras cajas no aparece la indicación «no testado en animales»: hemos considerado que sería redundante, ya que la normativa europea prohíbe estas prácticas en todos los cosméticos comercializados. No es un valor añadido de una marca concreta, sino una obligación legal para todas.
Proveedores italianos, cadena de suministro verificable
Como valor añadido, queremos subrayar que todos nuestros proveedores son Made in Italy: algo importante no solo para poner en valor los recursos locales, sino también para reforzar el sentido de pertenencia, apoyar a las empresas de la zona y ofrecer una garantía de calidad, trazabilidad y seguridad.
Apostamos por crear cosméticos eficaces y funcionales, de gran valor, pero siempre elaborados con materias primas naturales y conforme a los criterios de sostenibilidad ecológica y defensa de la biodiversidad en los que creemos firmemente.
LeLang lleva la tierra en sus orígenes y en su futuro, y precisamente nuestras raíces nos impulsan a honrar el planeta en el que vivimos, protegiendo su diversidad y belleza. Por eso queremos establecer una relación sincera con los consumidores, promoviendo con la máxima transparencia nuestra filosofía y nuestro compromiso diario.


