Los alfahidroxiácidos, abreviados como AHA, son ácidos exfoliantes de origen natural que aflojan los enlaces entre las células muertas del estrato córneo y favorecen su renovación. Bajo las siglas no hay un solo ingrediente: hay una familia de moléculas que se comportan de forma muy distinta entre sí, y elegir el ácido glicólico en lugar del mandélico no es un detalle menor reservado a los formuladores.
[INDICE:h2]
Si buscas la diferencia entre AHA, BHA y PHA -es decir, entre las tres grandes familias de exfoliantes-, la encontrarás en la guía sobre los ácidos exfoliantes. Esta página se centra en los AHA: qué son, cuáles existen y cuál conviene a cada tipo de piel.
Qué son los alfahidroxiácidos
Los alfahidroxiácidos son ácidos orgánicos caracterizados por un grupo hidroxilo en posición alfa con respecto al grupo carboxilo: de ahí su nombre. Tradicionalmente se obtienen de fuentes alimentarias -caña de azúcar, leche fermentada, fruta, almendras-, aunque en cosmética hoy casi siempre se utilizan en forma purificada o sintética, mucho más estable y segura.
En la piel actúan debilitando los desmosomas, es decir, los puntos de adhesión entre los corneocitos de la capa más superficial. El resultado es una renovación celular más rápida: la textura se afina, el tono parece más uniforme y las cremas aplicadas después encuentran menos obstáculos. Con el uso continuado, los estudios también documentan una estimulación indirecta de la renovación de la epidermis.
En la lista de ingredientes, los AHA aparecen con sus nombres INCI: Glycolic Acid, Lactic Acid, Mandelic Acid, Malic Acid, Tartaric Acid, Citric Acid. Tanto si se escriben alfahidroxiácidos como alfahidroxiácidos, todo junto, se trata de la misma familia.
Qué AHA elegir: el peso molecular lo decide todo
Los alfahidroxiácidos comparten la misma estructura química y la misma acción básica. Lo que los distingue es el tamaño de la molécula, y de ahí se deriva todo lo demás.
Una molécula pequeña atraviesa rápidamente el estrato córneo y llega más profundo: actúa más e irrita más. Una molécula grande permanece más en la superficie y actúa gradualmente: resultados más lentos y una tolerancia mucho mejor.
| Ácido | Peso molecular | Penetración | Para quién |
|---|---|---|---|
| Glicólico | 76 Da | Alta | Pieles gruesas y resistentes, con textura irregular |
| Láctico | 90 Da | Media | Pieles secas o deshidratadas |
| Málico | 134 Da | Media-baja | Fórmulas mixtas, rara vez solo |
| Tartárico | 150 Da | Baja | Estabilizador de otros ácidos |
| Mandélico | 152 Da | Baja | Pieles reactivas, fototipos oscuros, primera vez |
La escala no es una clasificación de calidad. El glicólico no es mejor que el mandélico: es más agresivo, lo que en una piel resistente es una ventaja y en una reactiva, un problema.
Ácido glicólico: el que más penetra
Se obtiene de la caña de azúcar y es el más pequeño de los AHA. También es el más estudiado de todos y el que cuenta con mejores evidencias sobre el fotoenvejecimiento: arrugas finas, textura irregular y tono apagado.
La otra cara es la tolerabilidad. En pieles sensibles o en quienes nunca han usado exfoliantes químicos, el glicólico provoca fácilmente enrojecimiento y escozor. Y en los fototipos más oscuros debe utilizarse con especial precaución: una inflamación mal controlada puede dejar hiperpigmentación posinflamatoria, es decir, exactamente lo contrario del resultado buscado.
Los porcentajes, el pH y el modo de uso se explican en la ficha dedicada al ácido glicólico.
Ácido láctico: el que hidrata mientras exfolia
Se obtiene mediante fermentación y es el único AHA que forma parte del factor hidratante natural de la piel: la molécula ya está presente en el estrato córneo, donde retiene agua.
Esto lo convierte en la opción más sensata cuando la piel está seca o deshidratada, pero aun así necesita renovarse. El glicólico sobre una piel seca puede empeorar su barrera; el láctico exfolia y, al mismo tiempo, compensa. Si no tienes claro cuál de las dos condiciones es la tuya, la diferencia se explica en el artículo sobre piel seca y piel deshidratada.
Ácido mandélico: el más tolerable
Con 152 daltons, es la molécula más grande de la familia y se obtiene de las almendras amargas. Penetra lentamente y de manera uniforme, por eso es el AHA indicado para quienes empiezan, tienen la piel reactiva o pertenecen a fototipos oscuros.
Además, tiene una característica que los demás AHA no tienen: al ser parcialmente lipófilo, se acerca en parte al comportamiento de los BHA y actúa sobre las pieles con tendencia a las impurezas de una forma que el glicólico no puede reproducir. El artículo completo está en el artículo dedicado al ácido mandélico, con su correspondiente ficha del ingrediente.
Cítrico, tartárico y málico: los AHA que a menudo no exfolian
Es la parte que casi nadie explica y que sirve para leer una etiqueta sin hacerse ilusiones.
El ácido cítrico y el ácido tartárico aparecen en muchísimos cosméticos, pero casi siempre en concentraciones bajísimas y con una función técnica: regular el pH de la fórmula. Verlos al final de un INCI no significa que el producto sea exfoliante. El ácido málico se encuentra sobre todo en mezclas, donde acompaña a los demás en lugar de actuar por sí solo.
Regla práctica: si un AHA aparece después de los conservantes en la lista de ingredientes, su concentración es casi con toda seguridad técnica y no funcional.
Concentración y pH: por qué el porcentaje por sí solo no dice nada
En los cosméticos para uso doméstico, los AHA se utilizan hasta aproximadamente el 10%, con un pH no inferior a 3,5. Las concentraciones superiores corresponden a tratamientos profesionales y deben realizarse por personal cualificado.
Pero el porcentaje por sí solo es un dato incompleto. Un ácido actúa en su forma libre, y la proporción de moléculas en forma libre depende del pH de la fórmula: el mismo 8 % de ácido glicólico a pH 3,5 y a pH 5 son dos productos diferentes. Por eso un sérum puede funcionar mejor que otro con un porcentaje declarado más alto. Sobre el pH cutáneo tenemos un artículo detallado.
Sérum, crema o peeling: en qué forma se encuentran los AHA
El mismo ácido actúa de forma diferente según el vehículo en el que esté formulado, y esto explica por qué dos productos con el mismo porcentaje en la etiqueta dan resultados diferentes.
| Forma | Tiempo de contacto | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Sérum | Prolongado, permanece sobre la piel | Acción gradual, diaria o en días alternos |
| Crema | Prolongado, con un vehículo más rico | Concentraciones moderadas, buena tolerancia |
| Peeling de aclarado | Breve, de 1 a 10 minutos | Concentraciones más altas con exposición controlada |
| Tónico o solución | Breve, sin aclarado | Preparación de la piel, efecto suave |
También hay que decir algo sobre el activo puro: los alfahidroxiácidos en polvo o en solución concentrada, vendidos a granel, son materias primas de laboratorio. Diluirlos en casa sin controlar el pH final conduce fácilmente a obtener un producto ineficaz o a sufrir una quemadura química. La formulación profesional sirve precisamente para controlar ese margen.
Peeling con alfahidroxiácidos: en casa y en consulta
El término peeling abarca dos mundos que conviene mantener separados.
El peeling en casa utiliza hasta un 10 % de ácido con un pH no inferior a 3,5: actúa sobre el estrato córneo, se utiliza una o dos veces por semana y los resultados se miden en semanas. Es el ámbito de los cosméticos, en el que puedes desenvolverte de forma autónoma.
El peeling profesional utiliza concentraciones mucho más altas y pH más bajos, llega a mayor profundidad y requiere una evaluación preliminar de la piel. Debe realizarlo un médico o personal cualificado, que también supervisará su evolución. Si tienes una afección dermatológica activa —acné activo, rosácea, melasma extenso—, la elección entre ambas opciones debe valorarla un dermatólogo.
Existe además una tercera vía, el peeling enzimático, que consigue la exfoliación con enzimas proteolíticas en lugar de mediante la acidez. Es más delicado y, al no aumentar la fotosensibilidad, también puede utilizarse durante los meses de mayor exposición solar.
El AHA en las fórmulas de LeLang
Hemos elegido el ácido mandélico como AHA de referencia precisamente por la razón descrita anteriormente: su molécula grande permite utilizarlo por sí solo, sin el margen de error del glicólico.
En el peeling enzimático actúa junto con la papaína y la bromelina: dos mecanismos diferentes —ácido y enzimático— que permiten obtener el resultado con concentraciones más bajas de cada uno.
PEEL ENZIMÁTICO SUAVE DE MANDELATO Exfoliante facial delicado de alta tolerancia, estimula el recambio celular Estimulación del recambio celular Acción... Descubre PEEL ENZIMÁTICO SUAVE DE MANDELATO
Sea cual sea el AHA elegido, la protección solar diaria siempre acompaña al tratamiento: los alfahidroxiácidos aumentan la sensibilidad al sol y una piel recién exfoliada se mancha con más facilidad.
Preguntas frecuentes sobre los AHA
¿Qué significa la sigla AHA?
AHA significa alpha hydroxy acids, en español alfahidroxiácidos. Designa una familia de ácidos exfoliantes hidrosolubles -glicólico, láctico, mandélico, málico, tartárico y cítrico- que actúan sobre la capa más superficial de la piel. La sigla paralela BHA indica, en cambio, los betahidroxiácidos, cuyo representante más conocido es el ácido salicílico, que al ser liposolubles también penetran en el poro.
¿Es mejor el ácido glicólico o el mandélico?
Depende de la piel, no del ácido. El glicólico ofrece más en una piel gruesa y acostumbrada a los exfoliantes; el mandélico es la elección adecuada para pieles reactivas, fototipos oscuros y quienes empiezan. Un glicólico que irrita rinde menos que un mandélico tolerado, porque el primero se deja de usar.
¿Se pueden usar dos AHA distintos juntos?
En las fórmulas profesionales se combinan a menudo, precisamente para aprovechar distintos pesos moleculares. Superponer dos productos diferentes en casa es otra cosa: suma la agresividad sin control y es la forma más rápida de comprometer la barrera cutánea.
¿Cada cuánto se usa un AHA?
Se empieza con una o dos veces por semana, por la noche, y solo se aumenta si la piel responde bien. Un breve cosquilleo al aplicarlo es normal; el enrojecimiento que persiste al día siguiente, la sensación de tirantez o el escozor al aplicar la crema significan que te estás excediendo en frecuencia o concentración.
¿Los AHA son adecuados en verano?
Sí, pero aplicando protector solar realmente todos los días y reaplicándolo. Si sabes que no lo harás, en verano conviene pasar a una exfoliación enzimática, que no aumenta la fotosensibilidad.
¿Se pueden usar AHA durante el embarazo?
Los alfahidroxiácidos de uso tópico y en concentración cosmética están entre los exfoliantes considerados compatibles con el embarazo, junto con los PHA: la absorción sistémica es mínima. En cambio, los peelings profesionales de alta concentración y los retinoides están entre los tratamientos que conviene posponer. En cualquier caso, vale la pena confirmarlo con el ginecólogo o dermatólogo.
¿Las personas alérgicas a las almendras pueden usar ácido mandélico?
El ácido mandélico usado en cosmética es una molécula purificada y, por lo general, de síntesis, no un extracto de almendra, por lo que no contiene las proteínas que desencadenan la alergia. Aun así, quien tenga una alergia confirmada hará bien en consultarlo con su médico.
¿Los AHA adelgazan la piel?
Es una creencia extendida y errónea. El uso correcto adelgaza el estrato córneo -el de las células ya muertas-, mientras que en los estudios la epidermis viable tiende más bien a aumentar de grosor. El verdadero adelgazamiento se debe al uso excesivo, que es algo completamente distinto.


