El extracto de cúrcuma se obtiene del rizoma de la Curcuma longa. Pertenece a la familia de los antioxidantes vegetales, dentro del grupo de los curcuminoides, y es una de las plantas sobre las que la investigación ha generado más bibliografía en los últimos veinte años.
La curcumina y los compuestos relacionados neutralizan los radicales libres y atenúan la respuesta de la piel a los estímulos irritantes. En dermocosmética se utilizan formas purificadas y decoloradas, y no es un detalle menor: la curcumina tal cual tiene un amarillo tan intenso que colorea la fórmula y la piel, y hacerla utilizable en una crema facial requirió un trabajo de refinado específico. Por eso una crema de cúrcuma no es amarilla.
Aparece en fórmulas para pieles reactivas y con tendencia al enrojecimiento, donde acompaña a otros calmantes, y en aquellas que trabajan la uniformidad del tono. Actúa dentro del producto, mañana y noche, sin frecuencias propias.
Conviene hacer una distinción, porque de la cúrcuma se habla sobre todo en otro contexto: gran parte de los estudios se refiere a laingesta oral, con dosis y problemas de biodisponibilidad propios de ese uso. Lo que hace la cúrcuma aplicada sobre la piel es un capítulo aparte, y es de lo que trata esta ficha.