L'el aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas de Rosa moschata, un arbusto de los Andes. Pertenece a la familia de los aceites vegetales y es uno de los más ricos en ácidos grasos poliinsaturados que se conocen.
Contiene ácido linoleico y alfa-linolénico junto con carotenoides. El linoleico es el precursor de las ceramidas con las que la piel construye su propia barrera, mientras que los carotenoides aportan acción antioxidante. En conjunto, actúan sobre la textura y la uniformidad del tono: mejoran la suavidad y la elasticidad, atenúan el aspecto de las discromías y aportan luminosidad.
Está indicado para pieles secas, maduras o deshidratadas, por la noche, cuando tiene tiempo para actuar. Debe conservarse protegido de la luz y el calor, porque los ácidos grasos poliinsaturados que lo hacen valioso también son los más delicados.
Es uno de los aceites vegetales con la documentación más sólida sobre su acción en la textura cutánea, y esa es la razón por la que aparece desde hace décadas en fórmulas para pieles que necesitan regeneración. Los resultados afectan a la superficie y se consiguen con constancia.
En nuestro blog explicamos lo que realmente dicen los estudios sobre el aceite de rosa mosqueta.