El complejo tensor dérmico es un extracto hidroglicólico que combina dos componentes vegetales: el fruto de la Kigelia africana, el árbol de las salchichas, y la corteza de la Quillaja saponaria, el jabonero chileno. Pertenece a la familia de los activos tensores, los únicos que ofrecen un resultado perceptible en cuestión de pocos minutos.
Los activos tensores actúan sobre la superficie de la piel, no sobre su estructura: alisan la textura y hacen que la luz se refleje de forma más uniforme, con un resultado visible en el espejo casi de inmediato. La Quillaja es rica en saponinas, mientras que la Kigelia aporta flavonoides —el extracto está titulado precisamente según su contenido—, con una acción antioxidante que acompaña el efecto inmediato.
Se utiliza cuando se necesita un resultado en el transcurso del día: rasgos cansados, piel que ha perdido definición o un compromiso para el que se quiere tener un aspecto descansado. La documentación técnica del ingrediente indica un efecto lifting inmediato que se mantiene durante varias horas, acompañado de una acción sobre la suavidad y la hidratación de las capas superficiales.
Es un activo que actúa en un plano complementario al de los activos de base: mientras los péptidos y los antioxidantes construyen un resultado a lo largo de varias semanas, el complejo tensor proporciona el efecto inmediato que hace agradable utilizar el producto cada día. En una fórmula bien concebida conviven ambas escalas temporales, y eso es lo que marca la diferencia entre una crema que se termina y una que acaba en el cajón. Además, cuenta con la aprobación de Ecocert conforme al estándar Cosmos.