La goma de Caesalpinia spinosa se extrae de las semillas de la tara, un arbusto de los Andes peruanos. Pertenece a la familia de los polisacáridos vegetales y tiene la particularidad de desempeñar dos funciones a la vez: activo hidratante y agente de consistencia.
Está constituida por galactomananos, cadenas de azúcares que, al entrar en contacto con el agua, se organizan formando una red tridimensional sobre la piel. La diferencia respecto a un humectante clásico está en el tiempo: esa red no se limita a retener agua, la libera gradualmente, de modo que la hidratación acompaña durante todo el día en lugar de agotarse durante la primera hora. En la versión hidrolizada, las cadenas son más cortas y alcanzan capas más profundas, mientras que la goma entera permanece en la superficie: usarlas juntas cubre ambos niveles.
Se encuentra en los sérums y en los limpiadores, donde desempeña ambas funciones a la vez: aporta cuerpo a la textura y deja la piel suave después del aclarado. En las fórmulas calmantes contribuye a la película que reduce la sensación de tirantez.
Es un ingrediente que permite obtener una textura agradable sin recurrir a polímeros sintéticos: la misma molécula que hace que el producto resulte agradable al tacto también hidrata. Es el tipo de elección que reduce el número de ingredientes en un INCI en lugar de alargarlo.