L'arginina es un aminoácido semi esencial, uno de los veinte que componen las proteínas del organismo. En cosmética tiene dos funciones, y la segunda explica por qué se encuentra en casi todas las fórmulas bien diseñadas a base de ácidos.
Como activo forma parte delNMF, el factor de hidratación natural que produce el estrato córneo para retener agua: aportarla desde el exterior contribuye a mantener esa reserva. La segunda función es técnica, pero decisiva: al ser una molécula básica, lleva al pH correcto las fórmulas que contienen ácidos. Un sérum con ácido ferúlico o hialurónico, sin corrección, sería demasiado ácido para el rostro; y corregirlo con un aminoácido fisiológico en lugar de con un álcali sintético es una decisión que se nota en la tolerancia.
Por eso aparece en los sérums con activos ácidos, a menudo hacia el final del INCI. No es un ingrediente que se busque en la etiqueta: es uno de los que hacen utilizable lo que tiene al lado, y su presencia revela cómo se ha concebido la fórmula.
Una distinción útil, porque genera bastante confusión: la arginina tomada por vía oral como suplemento tiene efectos sistémicos sobre la circulación sanguínea que corresponden a un uso completamente diferente. Cuando se lee sobre arginina y piel, conviene comprobar siempre de cuál de las dos se está hablando.
En nuestro blog encontrarás un análisis detallado sobre los beneficios de la arginina para la piel.