L'aloe vera en polvo es el zumo de las hojas de Aloe barbadensis al que se le ha eliminado el agua. Es la misma planta que el zumo líquido, pero una materia prima distinta: cambia la concentración, cambia la estabilidad y cambia la forma en que se incorpora a la fórmula.
El zumo fresco es agua en más de un noventa y nueve por ciento: al deshidratarlo se concentran los polisacáridos, con el acemanano a la cabeza, que constituyen la fracción realmente activa. Sobre la piel forman una película que retiene el agua y alivia la sensación de calor. La forma en polvo resiste mejor con el tiempo y permite dosificar el activo con precisión, en lugar de incorporar principalmente agua a la fórmula.
En las fórmulas de LeLang aparece en los tratamientos faciales — cremas, sérums, peeling enzimático, contorno de ojos — donde se necesita concentración sin sobrecargar la fase acuosa. El zumo líquido sigue siendo, en cambio, la forma preferida en los limpiadores y productos corporales.
Una indicación útil para leer las etiquetas: la posición en el INCI no lo dice todo. Un aloe en polvo situado más abajo en la lista puede aportar más activo que un zumo líquido en segunda posición, precisamente porque en el segundo caso gran parte del peso es agua.
En el glosario encontrarás información más detallada sobre propiedades y beneficios del aloe vera en cosmética.